Beni me contactó gracias a un post que publique en Facebook Ads. Yo estaba buscando atletas para entrevistar y Beni estaba por correr el Querétaro Maratón 2024, así que nuestros tiempos se acomodaron perfecto para que este video se grabara.
La primera vez que lo vi fue por una reunión que tuvimos por Zoom. Recuerdo que era tarde, apenas había caído el sol y yo estaba llegando a mi casa para alistarme y platicar con Beni. Entré a Zoom y le mandé el enlace. Inicio la reunión. No recuerdo bien que le pregunté, pero sí recuerdo que, una vez que silencié mi micrófono para dejar que Beni contestara, no dejo de platicar por un largo rato. Yo solo lo escuchaba y pensaba: ¡Wow! Este chavo corre en las pistas y en la plática. Me agrado su actitud, su pasión, la historia de su vida. Acordamos una fecha para grabar y ese día fue la primera vez que lo vi en persona.
Nos reunimos en un campo de atletismo donde él suele correr, yo nunca había ido a ese lugar y me pareció fascinante, Beni me comento que él y sus amigos le suelen apodar la cancha de las nubes, porque está sobre una colina y por las mañanas, cuando hay niebla, parece que estás corriendo sobre las nubes. Terminamos de grabar y nos quedamos conversando por un rato más. Platicamos sobre chismes del deporte y sobre casos interesantes, como el caso de un corredor que murió en un accidente automovilístico, pero que en realidad podría ser un homicidio.
El día que iba a ser el Querétaro Maratón, me desperté a las 4:30 de la mañana y maneje hasta donde iba a comenzar el evento, hasta la alameda de Querétaro. Yo nunca había ido a un maratón en mi vida, así que para nada estaba preparado a lo que me enfrentaba.
Al llegar a la avenida que me llevaría directo a la alameda, noté que estaba cerrada, al igual que una decena de calles más. Tuve que dar una vueltesota para acercarme como mínimo a cinco cuadras de la alameda y estacionar mi coche. Caminé todo ese tramo y al llegar a la SALIDA solo logré ver a todo el mar de gente que iba a participar; eran un chingo y encontrar a Beni iba a ser más difícil que completar el Libro de Dónde está Waldo. Me resigné a buscarlo y comencé a tomar fotos y a grabar clips de los participantes.
Me encantó la vibra y la emoción que contagiaba el evento y anduve caminando por un buen de lados.
Al final me encontré con Beni. Conversamos un poco sobre el evento, sobre los premios y las injusticias, sobre el entrenamiento y el cansancio, sobre la pasión y los resultados.
Le pedí que diera unas palabras para la cámara y ahí están en la escena postcréditos.
Agradezco a Beni por dejarme ver por un rato por la ventana de su Universo y por haberme introducido al mundo de los corredores.